3

420


Hace tiempo tenía estas luces en mi cuarto.
0

419



Aurora me hizo unas bonitas fotos hace unos meses, ahora ya se pueden ver aquí
2

418

A la hora de dormir:

Calcetines, intolerables.
Pantalón, prescindible
Camiseta, permitible.
Bragas, bienvenidas.
1

417

4

416

Siempre pienso que esto de que no suela ponerme enferma es por haber nacido en una casa no demasiado esterilizada y por cómo me criaron mis padres, aunque quizás haya sido yo sola, de mayor, la que se ha encargado de inmunizarse al no ser demasiado escrupulosa.

El caso es que confieso que me gusta presumir de ello, es una de esas cosas que no soporto que lo demás hagan, no se si por ser yo consciente de que también lo hago, o si simplemente me molesta en los demás pero no puedo evitar hacerlo.

Ahora ya van 3 tardes que tengo fiebre. La fiebre, ese gran desconocido para mi. Y la verdad es que estoy encantada por lo nuevo de la situación, claro, que hay gente que por lo visto realmente lo pasa mal con esto, yo sólo siento que me apretaran la cabeza por las sienes, me ardiera el cuerpo y estuviera más atontada de lo normal.

Supongo que me gustaría estar más grave, poder "disfrutar" plenamente de la enfermedad y quedarme en cama. Ya he revelado la mayoría de mis secretos, a algunos, alguna vez, pero ese pequeño deseo de pasar alguna vez por un hospital es el único que me he callado, hasta ahora, por lo mal visto que está.

Y me viene a la cabeza la escena de Cosas que Nunca te Dije, cuando Ann le dice a la psiquiatra, trás intentar suicidarse, que de pequeña fantaseaba con que su madre la encontrara muerta en la cama tras haber discutido.

Maldita búsqueda de atención