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Tengo esto apuntado en el móvil desde navidades y ya es hora de que lo borre, así que lo traspaso aquí.

Algunas conversaciones con mi padre y su uso libre del español:

yo: ..Y aquí podíamos poner azulejos verdes
él: mejor grisete
yo: ¿por qué? mejor verde
él: si, pero grisete
(solución a la charla que siguió así 10 minutos más, grisete = gresite)


Escuchando la radio
yo: Anda, esto es Vetusta Morla, ¿es un concierto?
él: Si, en la casa quemada.


Viendo un documental de grandes felinos:
él: Esto no es nada, a mi lo que me da miedo son los hipódromos ¡los hipódromos si que son peligrosos!
(razón no le falta pero él se refería a los hipopótamos)


Comiendo en Ikea
él: Y la tarta.. ¿Es sólo de chocolate?
yo: No, también tiene algún fruto sueco.
(bueno, aquí fui ya la que inventó)

3 comentarios:

martu dijo...

ji ji ji. Que divertidas son las adaptaciones del extrangero. Yo tengo una amiga belga que suelta muchas joyitas de ese tipo y luego la torturamos hasta la saciedad...Hubo una muy buena cuando un dia todos fuimos a brindar y ella gritó todo convencida mientras levantaba el vaso "¡¡a palo seco!!" todavía no tenemos muy claro que quería decir realmente... cuando voy al pueblo de mi abuela hay una finca que se llama Palo Seto y a mi me entra la risa porque me acuerdo de mi amiga y su cara emocionada de cuando lanzó el brindis.

martu dijo...
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Alba Diethelm dijo...

Jaja, se deberían hacer libros con estas cosas!